Notas de prensa

El proyecto de Comedor Social se redefine para ofrecer una solución más normalizada a las familias

16/09/2015

Bienestar Social ha reconducido el funcionamiento del Comedor Social y ha reducido de 120 a 25 los beneficiarios directos del programa. Las familias con menores a cargo se elaboran la comida en casa con un programa de ayudas que permite la normalización de los hábitos familiares.

La Concejalía de Bienestar Social ha redefinido el proyecto de Comedor Social tal y como se estaba llevando a cabo en los últimos cuatro años y lo ha readaptado a las necesidades de las personas que se beneficiaban del servicio. Se trata de un cambio que se ha empezado a aplicar desde el día 1 de septiembre y que ha supuesto una reducción importante del número de usuarios que se benefician directamente.

Por un lado, las personas que no pueden cocinar en casa (por dificultad material y económica o por problemas personales que les impiden tener una regularidad en la preparación de alimentos adecuados) podrán acudir diariamente al Comedor Social, que continuará ofreciendo el servicio a través de un equipo de voluntarios, igual que se hacía hasta ahora. De hecho, el hecho de acudir diariamente al Comedor Social continuará siendo una buena alternativa para estas personas por el hecho de que representa no sólo un espacio de alimentación sino también de sociabilización y de contacto con profesionales que trabajan en el ámbito social.

Por otra parte, las familias con menores a cargo, el perfil mayoritario de usuarios del Comedor Social, podrán cocinar en casa con las ayudas necesarias para sufragar la compra de alimentos. La concejala de Bienestar Social, Marta Escudero, ha explicado que «hemos redistribuido los recursos de que disponíamos para ofrecer lo que pensamos que es una alternativa más digna para las familias con menores a cargo».

Escudero ha querido remarcar que la decisión de desvincular las familias con menores a cargo del Comedor Social cuenta con el aval de los técnicos de Servicios Sociales, que hace un año que trabajan en esta posibilidad, y ha asegurado que «de este modo, cada familia puede cocinar lo que quiere de la manera que quiere, en función de los gustos y costumbres de cada casa y, lo que es más importante, normalizamos unos hábitos familiares y avanzamos hacia una solución más normalizada socialmente para estas familias».

La redefinición del proyecto, además, se ha complementado con un trabajo conjunto con los centros educativos para reconducir a los menores a los comedores escolares, aprovechando que este año el servicio se ha ampliado en los meses de junio y septiembre.

El resultado de este cambio en el modelo de funcionamiento del Comedor Social es, de momento, «muy satisfactorio», en palabras de la concejala. «Las familias están muy contentas con el cambio. De hecho, nadie ha pedido volver al servicio de comedor social».



Los voluntarios, un pilar fundamental

La redefinición del modelo de Comedor Social ha llevado también cambios en la gestión del equipo de voluntarios que se encargaba de hacer posible el servicio. La concejala responsable del proyecto del Comedor Social, Filo Agut, ha querido agradecer a todas las personas y entidades que durante cuatro años han llevado adelante el proyecto. «Sin ellas, sin su ilusión y su esfuerzo, no habríamos llegado hasta aquí». Agut ha reconocido que «ha llegado un nuevo momento y tenemos que dar un paso adelante para reconducir el proyecto del Comedor Social».

A partir de ahora, el Comedor Social continuará funcionando con un equipo más reducido de voluntarios, que se organizarán en tres grupos para dar servicio a todos los usuarios de lunes a viernes. Según la concejala, «el nuevo modelo está pensado en una nueva composición que permitirá mejorar la distribución de tareas».

Sobre las numerosas donaciones que el Comedor Social recibe periódicamente, Agut ha querido dejar claro que «no se perderá nada del que nos dan. Estamos trabajando en un nuevo proyecto para utilizar estas donaciones, un proyecto de producto fresco que nos permitirá dar salida a toda la comida que nos llega». También ha señalado que cuando este proyecto estará terminado, se dará a conocer públicamente.



El Comedor Social en cifras

El Comedor Social ha dado servicio a una media de 120 personas en los últimos años, según los datos de la Concejalía de Bienestar Social. Con el cambio de modelo, desde el 1 de septiembre, el Comedor ha pasado a beneficiar directamente a 25 personas. El resto, 10 familias con un total de 26 menores a cargo, se atienen a través de la nueva modalidad.

La coordinadora de Servicios Sociales, Francesca Ávila, reconoce que «el Comedor Social ha sido una solución muy válida y ágil para asegurar la alimentación a personas sin recursos. Pero ahora podemos asegurar otro tipo de asistencia para garantizar su alimentación».

Para atender todas estas necesidades, el Ayuntamiento cuenta con una partida de 25.000 euros destinada a gastos del Comedor Social. Este presupuesto se continuará manteniendo y se complementará con los 27.000 euros de una subvención de la Generalitat Valenciana para la atención de menores durante el verano, que ha permitido becar a 112 menores para el comedor de la Escuela de Verano, y una subvención de la empresa Alespri, ubicada en Benicarló, que donó 13.000 euros a través de un convenio destinados a proyectos para garantizar necesidades básicas de menores de edad.

Con estas cifras se ha podido construir la alternativa al Comedor Social, teniendo en cuenta también las ventajas que supone el servicio de comedor escolar durante los meses de junio y septiembre. «Con todo esto, y dado que el importe de las subvenciones irá creciendo, pensamos que estamos en condiciones de sostener esta nueva alternativa al Comedor Social», ha concluído la coordinadora.